jueves, septiembre 29, 2005

Brecha digital entre universidades

Coincidiendo con la aparición, al comienzo del nuevo año académico, de varios estudios y rankings de universidades, en el Laboratorio de Internet del CINDOC (CSIC) hemos actualizado y renovado el ranking de las principales universidades del mundo, utilizando como indicadores los datos de su presencia en el Web. Este segundo análisis recoge las 2.000 primeras instituciones ordenadas según el volumen de páginas web combinado con la visibilidad de las mismas medida a través del número de enlaces que reciben.

Como es habitual las universidades estadounidenses aparecen en las primeras posiciones, fruto tanto de sus recursos como de su compromiso con la difusión de la actividad académica y científica a través de la Web. La implantación de iniciativas de auto-archivo de publicaciones, el éxito creciente de las revistas “Open Access” y una mayor transparencia de las actividades del profesorado y de los investigadores justifican esta situación.

Tras de las universidades anglosajonas (EEUU, Canadá, Reino Unido) se aprecia una notable brecha con respecto a las universidades europeas, cuyas presencia digital es varias veces menor que la de sus equivalentes al otro lado del Atlántico. Es especialmente mejorable el caso francés, donde la mayoría de sus instituciones presentan indicadores muy deficientes.

Los datos del ranking (www.webometrics.info) sitúan al MIT, la Universidad de California en Berkeley y la Universidad de Stanford a la cabeza del mismo. Cambridge es la primera europea, seguida muy de cerca por Oxford.

La primera universidad española de la lista es la Autónoma de Barcelona que ocupa el puesto 263 a nivel mundial, seguida por la Universidad de Zaragoza (290) y las madrileñas Politécnica (297) y Complutense (300). Aunque algo retrasadas, la mayoría de las grandes instituciones españolas aparecen entre las primeras 500 del ranking.

En ese mismo estudio se incluyen los centros de investigación, donde el CSIC ocupa un meritorio trigésimo quinto puesto, mientras que el Instituto Astrofísico de Canarias aparece entre los 100 más destacados a nivel mundial.

La situación reflejada en el estudio es preocupante, ya que aunque el compromiso general con el Web de las universidades españolas y europeas es bueno, la utilización del mismo como canal de comunicación académica y científica esta creciendo de manera muy superior en las universidades americanas. Ello puede dar lugar a brechas importantes en el volumen y diversidad de los contenidos disponibles, que pueden desembocar en colonialismo cultural y científico. La publicación electrónica debe potenciarse para mejorar la visibilidad, impacto y competitividad de las actividades desarrolladas por grupos de investigación e instituciones académicas.