martes, octubre 09, 2007

Se quejan con razón

"The Mismeasurement of Science" by Peter A. Lawrence. Current Biology 17(15):R583-R585.

Amarga queja y tal vez no le falte razón, los indicadores a nivel micro suelen hacer aguas. De todas formas los especialistas en bibliometría siempre andan advirtiendo sobre las limitaciones de los indicadores [ejemplo1, ejemplo2]. Estas advertencias suelen caer en saco roto para los gestores de la ciencia que siempre piden un indicador perfecto y barato, además no suelen tener demasiado tiempo para escuchar historias de limitaciones.

El problema es que la bibliometría cuesta bastante dinero y si se quiere hacer bien debemos poner sobre la mesa un número respetable de indicadores, que no necesariamente tienen que ver con la publicación. La actividad científica es multidimensional y nos han acostumbrado [casi siempre por la pasta] a reducirla al Impact Factor, a los Indices Haches [que es lo más fácil de calcular, lo que tenemos a mano y una forma de amortizar la licencia FECYT-WOS] y claro después se quejan, con razón.

Vía: Living the Scientific Live

2 comentarios:

Álvaro Roldán dijo...

No creo que el inconveniente de los indicadores bibliométricos sea la pasta. Creo que es más un problema de tiempo. La valoración bibliométrica requiere un tiempo de procesamiento, de digestión, más largo que el dictamen de un experto.

Un día de estos nos tomamos unas cañas y te cuento lo que cuesta una evaluación por pares (con el uno por ciento nos tomamos unos Vega Sicilia en lugar de cañas).

daniel torres salinas dijo...

ok, anoto otra invitación...