martes, mayo 16, 2006

El turno de China

Desde que ocurrió el caso Hawng pensábamos que el tema del fraude científico había alcanzado su cénit, pues no, nos vemos obligados a incorporar un nuevo nombre al listado: Chen Jin. Según la información del NYtimes Chen Jin "became a national hero in 2003 when he said he had created one of China's first digital signal processing computer chips, sophisticated microchips that can process digitized data for mobile phones, cameras and other electronic devices". Todo mentira. De nuevo un falso descubrimiento pasa desapercibido para todos los árbitros del sistema científico "ha engañado al equipo de evaluación, los expertos del centro de enseñanza superior, las autoridades municipales así como a los ministerios que han invertido fondos públicos en su proyecto" (xinhuanet). Si en las áreas en las que más dinero se invierte y que más repercusión social tienen no se puede garantizar la veracidad del nuevo conocimiento ¿Para qué sirven los expertos?. Sin embargo es interesante comprobar como los affairs Chen y Hawng presenta ciertas inquietantes analogías:

- Se han producido en frentes de investigación con gran capacidad para atraer fondos, donde se innova o se perece.

- Ambos fraudes provienen de países asiáticos en pugna con la ciencia y la tecnología occidental

- Nos encontramos con dos científicos que tras su descubrimientos fueron elevados a la categoría de héroes nacionales, nuevas especies de Beckham del conocimiento, glorias autóctonas para mostrar al mundo.

-Los descubrimientos eran ambos de interés para la sociedad, con aplicaciones inmediatas, con repercusiónes en nuestra vida diaria.

Más información: News of Fraud and the Felling of China’s Top Computer Scientist