martes, octubre 06, 2009

Compartir datos (data sharing) en ciencia: el contexto de una oportunidad


Recientemente, la revista Nature ha dedicado un número especial a un tema relevante relacionado con la comunicación científica, el data sharing; es decir, la acción de compartir con otros colegas los ficheros de datos (lo que solemos llamar raw data), generados durante el curso de una investigación. Si trabajas en medicina, por ejemplo, consistiría en poner en línea para descarga todos los datos, convenientemente organizados, de los pacientes que han participado en un ensayo clínico o, si trabajas en bibliometría, los ficheros .txt, .xls o .mdb con las publicaciones que has analizado.

En fin, un concepto bastante fácil de entender y que aunque pueda parecer muy en la línea de la ciencia 2.0, ya Galton en 1901 afirmaba que no se debería dejar publicar estudios biométricos si previamente los datos no se depositaban en algún lugar para su consulta (Hrynaszkiewicz, 2009). Asimismo, en lo que a repositorios se refiere, uno de los más veteranos, el Protein Data Bank, se inició en 1971 y una de las primeras revista en exigir los datos como condición para la publicación fue el Journal of Biological Chemistry en 1983 (Crawford et al., 1996).

Por tanto, estamos ante un viejo tema cuyo debate parece reabrirse periódicamente y en el que tal vez los documentalistas tengamos algo que decir; por ello, en esta nota, expondremos brevemente algunas de las cuestiones que rodean a esta práctica científica...


Publicado originalmente el 1 de octubre de 2009 en Iwetel
Archivado en el repositorio Thinkepi el 6 de octubre